Carácter




Que Jesucristo la ayude en su largo peregrinar por los caminos del saber…


Me dio un ataque de risa al terminar de decir esta frase. La dije sin pensar, brotó de mi álgida imaginación… Me refiero a Lili, la futura psicoanalista que necesita acreditar una materia para aprobar el semestre, pidió si sería yo tan gentil de ayudarla. Mi ayuda consistía en aceptar que me aplicara una serie de pruebas para definir me personalidad, inteligencia, concentración, etc., dije que sí entusiasmada, después de todo no me caería mal un pequeño psicoanálisis.


La primera sesión consistió en dibujar e inventar historias sobre esos dibujos; en la segunda sesión fueron pruebas de destreza manual, comprensión y memoria. Era apenas la segunda sesión de cuatro y ya me encontré fastidiada, en realidad lo que me molesta es la pérdida de tiempo que esto me ocasiona. Aún faltan dos sesiones, Lili y yo acordamos que en este fin de semana, el sábado aplicaría la tercera sesión y el domingo la última; ambos días nos veríamos a las 9:00 de la mañana.


El sábado muy temprano me avisó que tiene prácticas escolares, situación que entendí; acordamos entonces que el domingo nos veríamos s las 10:00 de la mañana, pero oh, sorpresa: el domingo a las 9:00 de la mañana me llama y con voz adormilada se disculpa diciendo que se quedó dormida y que dejemos el asunto para mañana lunes. En un principio le dije que sí, pero luego recordé que es el cumpleaños de mi jefa y no quería llegar tarde a la oficina. Me disculparía con Lili inventando alguna excusa. Luego reaccioné y me di cuenta de que no tengo nada por qué disculparme, puesto que yo estuve dispuesta a brindarle mi ayuda, pero hay algo en lo que no estoy de acuerdo: cambiar mis planes solo por la indisciplina de otra persona. Soy organizada en cuanto a mi tiempo, planeo todo lo que tengo que hacer de manera que no vaya contra reloj. Me irrita sentir que tengo el tiempo encima de mí, como si estuviera golpeándome con un látigo. Lili trató de cambiar mi esquema y eso me puso de mal humor. Tan sencillo para ella llamar y decir que se quedó dormida y continuar plácidamente en su sueño, sin importarle si yo dispongo de tiempo o de ánimo para hacer cambio de planes.


¿Qué haría yo en su lugar? Ok, se me hizo tarde, pero me levanto, me baño y continúo adelante con los compromisos que ya adquirí. Esta es la técnica de las personas inteligentes y perseverantes: estar despierto y activo mientras los demás permanecen dormidos en sus cansancios.


Por lo pronto que Lili vea la manera de acreditar su materia, que invente resultados o lo que tenga que hacer. No hago equipo con alguien que no se esfuerza lo suficiente para lograr objetivos. Lili es una persona dormida. La verdad no me quedó ganas de trabajar de nuevo a su lado.

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