Como duele caer

Un buen fin
El hombre sube a su auto. Está cansado de ir de un sitio a otro, más sin embargo, su alegría es mayor. Mira a su alrededor las carencias que aquellos donativos ayudarán a soportar. Los cien mil pesos arrebatados a ese par de estafadores fueron utilizados para un buen fin y distribuidos en partes iguales entre dos recintos de reposo para ancianos, dos orfanatos y un refugio para animalitos sin hogar.
-El dinero quitado con engaños a personas inocentes viene a dar alivio a otros inocentes. Te pido que me perdones, Dios; no juego a interpretar tu papel, ni soy quien para juzgar ni hacer justicia por mano propia, simplemente es parte de mi profesión.
 
Va de regreso a casa. Un baño tibio y una buena comida lo esperan. 

Fin

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