Vino Tinto


Hola.Aki les dejo el primer capìtulo de mi nuevo cuento.Ojala lo disfruten. Y no olviden enviar sus comentarios. Salu2.


“Ya fueron sentenciados la banda de secuestradores que el pasado fin de semana plagiaron al empresario Pedro Gerónimo. La sentencia, dictada por la Juez Tercera Penal, Licenciada Deyla Hernández, …….”
Luis levantó la vista hacia la pantalla de su computador al escuchar aquel nombre. Deyla. Sus recuerdos se situaron ocho años atrás, en un viejo parque cerca de su antiguo trabajo, el día en que contra su voluntad se despidió de ella.
Deyla, pequeña…. –una sonrisa iluminó su rostro- me gustaría verte, saber como estás, pero soy cobarde y no tengo el valor para acercarme a ti después de lo que pasó…


Los trastos resbalaron de las manos de Irma cuando escuchó el nombre de la Juez. Nunca llegó a conocerla en persona, pero la odiaba desde que supo que era el centro de la vida de Luis Gerardo, el hombre que ella quería para sí. De mala gana apagó el televisor. Recogió los vidrios de la loza rota, los arrojó al cubo de basura y con paso cansado se dirigió al cuarto baño a lavarse las cortaduras que se ocasionó, vio su imagen en el espejo: una mujer cansada, ojerosa, quien recién la conocía calculaba que tenía más de treinta y dos años, cuando apenas alcanzaba los veintiocho.
-Que aspecto más desagradable. Por eso la gente cree que soy mayor que Luis. –se pasó la mano por el rostro- Debo cuidarme más, porque de lo contrario…. –recordó la imagen de la juez, su vestuario impecable, su cabello arreglado, su maquillaje discreto. Y aquella voz, suave, seductora. Se imaginó hablándole al oído a Luis……- Parezco otra mujer, he aumentado de peso, -miró su camisón de cama- ya ni siquiera tengo el ánimo de arreglarme cuando me levanto por las mañanas, son casi las diez y yo sin tomar la ducha…. –escucha el llanto del pequeño Luigi y se dirige a la habitación infantil, toma al bebé en brazos y comienza a arrullarlo amorosamente- Tranquilo pequeño, entre tu y yo haremos que papá sea muy feliz para que se quede con nosotros, que no vuelva a pensar en esa mujer……..

Recuerdos de Luis
Deyla era mayor siete años que Luis. Los padres de éste al enterarse de que la novia de su retoño era mayor que él, en un principio no le tomaron ninguna importancia al asunto, “al rato se le pasa la novedad” pensaron. Conforme pasaba el tiempo notaron que su hijo estaba tomándose las cosas demasiado en serio, consiguió un mejor trabajo y comenzó a ahorrar para los compromisos que tenía en mente. Luis platicaba con sus padres y hermano de sus planes, y ellos, de mentalidad conservadora, trataban de disuadirlo de cometer un disparate.
-Piensa bien las cosas antes de que cometas un error Luis. Esa muchacha es mayor que tú.
-Lo sé, madre y no te preocupes, lo que importa es que nos comprendemos de maravilla y sobre todo que nos queremos. Y mucho.
-El amor no lo es todo hijo. Tienes treinta años, mírate dentro de diez, y mírala a ella. Parecerá tu hermana mayor. –concluyó Martín, su padre.
-Lo he pensado, pero estoy seguro de lo que quiero y de lo que necesito. Deyla es una mujer mayor que yo, de acuerdo, y precisamente por lo mismo es que quiero que sea la mujer que me represente en la vida. Que sea mi compañera. Según testimonios que he visto y oído, deduje que en la actualidad hay dos tipos de mujeres: unas para formar un hogar y otras para jugar a la casita. Y Deyla es de las que forman un hogar.

Transcurría el tiempo y el noviazgo con Deyla no daba señales de rompimiento alguno, ni siquiera de una grieta. Por ese tiempo unos amigos muy allegados al matrimonio Támez y que habían vivido en el extranjero durante varios años, regresaban a pasar unas cortas vacaciones en la ciudad. Y en una muestra de hospitalidad, papá y mamá Támez los hospedarían en su casa. Recordó mamá Támez que a la única hija de los señores Tijerina, Irma, siempre le había gustado Luis. Pensó que su llegada no podía ser de lo más oportuno.

En la cena que se ofreció para recibirlos, Irma no perdió motivo para insinuársele a Luis, sin importarle que los padres de ambos estuviesen presentes, el muchacho se comportó a la altura del hombre íntegro que era.

Recuerdos de Irma
Hija única, acostumbrada siempre a conseguir sus propósitos, ella y Luis se conocían desde niños. Estudiaron juntos desde la primaria hasta la preparatoria, al término de ésta ella y sus padres se fueron a radicar al extranjero.
-Juez…. Para que esa mujer llegara a ser juez es porque debe ser una brillante abogada. Está al mismo nivel intelectual de Luis, -sentimientos de enojo y frustración se apoderaron de su ella- mientras yo solo cursé la mitad de la carrera. –depositó al bebé en la camita y se recostó al lado de éste- De no haber sido por esa estupidez que cometí………
Cerró los ojos, sus recuerdos se volvieron tan claros, que por un momento sintió que volvía a estar en esa casona frente al mar, rodeada de arena y sol, alejada por completo de las tensiones del mundo. Necesitaba recuperarse del daño que los estupefacientes habían ocasionado en su cuerpo. De repente empezó a padecer de estreñimiento y de retención urinaria, a pesar que ingería suficientes líquidos. Tenía sueño a toda hora, estaba irritable, todo le molestaba, lo que ocasionó que más de una vez tuviese conflictos con sus padres. Además, sus calificaciones escolares ya no eran tan brillantes como en un principio. En aquel entonces tenía un novio, por lo que su madre comenzó a pensar que su hija podría estar encinta. Preocupada por esto, contra la voluntad de la chica la llevó a un reconocimiento médico. Los resultados la sorprendieron. Prefería que hubiese sido un embarazo y no enfrentar un problema de adicciones.
-Tenía veintitrés años, edad suficiente para darme cuenta que si jugaba con lumbre iba a quemarme. Creí que podría controlar mi adicción a las drogas, pero ellas terminaron controlándome a mí. Eso mandó al traste mis estudios, mis planes. Mi vida no fue igual después de aquello…… no soportaría que me tuviesen lástima, o que se burlasen de mí. Por eso comencé de nuevo, en otro sitio y con otra gente, donde no me conociera nadie.
La imagen de Deyla frente a ella……
-Me pregunto si la respetable Señoría tendrá algo que ocultar…… así como yo…….... –sonrió- todos tenemos un talón de Aquiles. Algo que nos avergüence mostrar de nuestro pasado……

Continuará .....

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